miércoles, 26 de septiembre de 2012
Saltar sin red
El miedo a cambiar es un miedo idiota aunque digan que el miedo no es zonzo yo siento que es una estupidez tener miedo de hacer algo para estar mejor pero como eso implica abandonar la comodidad y la seguridad simple y llana a la que uno estaba tan acostumbrado parece que el costo del salto puede ser altísimo
El problema es siempre pensar en los pros y contras y en lo que se gana y en lo que se pierde y en asignarles pesos desproporcionados a cosas que no lo tienen realmente si lo que importa es que el alma cante y para eso no se necesitan papeles enmarcados en las paredes ni fórmulas matemáticas
Saltar al vacío sin pensarlo dos veces ni siquiera una vez sino saltar de una buena vez aunque no haya red ni nada abajo solo el otro lado a donde saltando por ahí se alcanza un poquito de felicidad
Saltaré
¿Seré capaz?
miércoles, 4 de julio de 2012
Poema número tres: a merced de la lluvia
cuando se la examina un poco
pronto se deducen sus flaquezas
esta alegría habitante mia
hasta hoy maravilla
milagro de resurrección
se ha quebrado por lo fino
gris niebla afuera y adentro
apuradas gotas que caen
frío aire que llena mis pulmones
se enfría el alma
se moja la llama
se apaga
me apago
lloro
otra vez
sábado, 23 de junio de 2012
Una extraña presencia
jueves, 21 de junio de 2012
Poema número dos: desde un rincón, el alma
desde su rincón
no ha dejado de resistir
de empujar
de gritar
el alma
desde mi rincón
guiado por una esperanza
he decidido resistir
empujar
y dejar al alma
gritar
lunes, 18 de junio de 2012
Poema número uno: dolor en el pecho
no
no son los resabios de esta gripe
que no se termina de ir jamás
es una opresión leve
pero profunda
sobre el esternón
sobre las costillas
¿estará el alma también
protegida por las costillas?
ahí adentro están los pulmones
está el corazón
algunos dicen que en ese músculo
se resguarda el alma
ahí
ahí es donde duele el pecho
suave pero profundamente
y no parece que vaya a ceder
jueves, 8 de marzo de 2012
Día internacional de la mujer
Ese día no hará falta
Hoy no, hoy estamos lejos de eso, no es un día feliz y tampoco se hace feliz regalando una flor ni nada porque eso es más de lo mismo. Más violencia.
Hoy es sólo un día de conmemoración, para reflexionar y entender que hace falta una sociedad más justa.
viernes, 17 de febrero de 2012
Lo inútil de ser neutral
No, "pibe". Acá el equilibrio natural lleva todo a un fin, en general catastrófico. Acá hay que ser acróbata, malabarista, equilibrista y otros -istas más para mantener las cosas en un equilibrio conveniente. Vos no sos nada de eso. No. Vos querés ser neutral y aparentar que hacés lo mejor por el universo, dejando que las cosas te pasen por los costados. ¡Eso si sos! Buen esquivador. Pero tu tiempo se acaba. Tanto dejaste pasar las cosas por el costado que se te pasó hasta la vida siendo neutral.
Ahora girás la cabeza, atrás tuyo no hay nadie como era bien previsible. El otro que todavía mantiene la mueca de sonrisa adelante tuyo es, ni más ni menos, tu final.
Q.E.P.D.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Ahora que tengo tiempo libre...
Díganme que no les pasó...
jueves, 9 de febrero de 2012
Homenaje a L. A. Spinetta
sábado, 5 de febrero de 2011
Los miserables, Víctor Hugo, Fantine, cap. 12, Año 1862
[...] Vivimos en una sociedad sombrìa. Medrar: tal es la enseñanza que gota a gota cae de la corrupción a plomo sobre nosotros.
Dicho sea de paso, el éxito es una cosa bastante fea. Su falso parecido con el mérito engaña a los hombres de tal modo, que para la multitud, el triunfo tiene casi el mismo rostro que la superioridad. El éxito es compañero del talento, tiene una víctima a quien engaña, y es la historia. Juvenal y Tácito son los únicos que de él murmuran. En nuestros días, ha entrado de sirviente en la casa del éxito una filosofía casi oficial, que lleva la librea de su amo y hace oficios de lacayo en la antecámara. Tened éxito: ésta es la teoría. Prosperidad supone capacidad. Ganad a la lotería y sois un hombre hábil. Quien medra es venerado. Naced de pie: todo consiste en esto. Aprovechad la ocasión de medrar y tendréis lo demás; sed afortunado y os creerán grande. Fuera de cinco o seis excepciones inmensas, que son el orgullo y la luz de un siglo, la admiración contemporánea no es sino miopía: se toma el similor por el oro: no importa que uno sea advenedizo si llega a su objeto el primero. El vulgo es un viejo Narciso que se adora a sí mismo, y que aplaude todo lo vulgar. Esa facultad enorme por la cual un hombre es Moisés, Esquilo, Dante, Miguel Ángel o Napoleón, la multitud la concede por unanimidad y por aclamación a quien alcanza su fin, sea en lo que sea. Que un notario se transforme en diputado; [...] que un eunuco llegue a tener su harén; que un militar inepto gane por casualidad la batalla decisiva de una época; [...] que a un mayordomo de buena casa, al salir del servicio, se le haga ministro de Hacienda, no importa: los hombres llaman a esto Genio, lo mismo que llaman Belleza a la figura de Mosquetón, y Majestad a la tiesura de Claudio. Confunden las huellas estrelladas que dejan en el cieno blanco de un lodazal las patas de los ganzos con las constelaciones del firmamento.
[...]