miércoles, 6 de enero de 2016

Turbulencia mental

Mi mente no está clara en este momento. Son las cuatro de la mañana y no puedo dormir. Estoy preocupado. Primero porque Ale tiene la nariz un poco tapada y lo escucho respirar fuerte; me preocupa que no respire bien y estoy atento, desvelado. Y mientras estoy desvelado me pongo a pensar y me preocupo por otro tema; el laburo. Tengo miedo, les juro. Como en estos días estoy en casa disfrutando a pleno los primeros días de mi flamante paternidad dedico un poco de tiempo a leer las noticias; las noticias que leo me asustan. Están echando gente en todos lados; en el ámbito público. No les preguntan qué hacen, cómo lo hacen, cuánto tiempo hace que lo hacen... Los echan porque si; no, porque son de otra idea política o porque el organismo lo creó el gobierno anterior... Yo trabajo así, en el Estado, en un organismo que revivió con la ayuda del anterior gobierno. Tengo un pibe, una esposa, que viven gracias a mis horas de trabajo ahí. Estoy orgulloso de ese trabajo porque estudié, me preparé para eso y lo pude aplicar acá en mi país y me sentí muy orgulloso logrando participar en la puesta en marcha de una central nuclear... Y de repente, todo ese orgullo se me olvida y es reemplazado por miedo. ¿Se dan cuenta de lo que estoy diciendo? Esto es inseguridad también, igual a la que nos cuentan todo el tiempo por televisión refiriéndose a delincuentes, asaltantes, asesinos... Esto también es violencia, me siento violentado si no puedo dormir porque no sé que van a decidir mañana tres tipos con los humos por el techo.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Las noticias llegan con la lluvia

Sin proponérmelo demasiado, termino escribiendo un diario de mis experiencias como flamante padre. En general, mis emociones no emanan demasiado desde mi cara y desde mi boca, pero el teclado es otra cosa. Sería una barbaridad decir que mis emociones fluyen por el teclado de la laptop pero es cierto que escribir me ayuda a soltar. En estos días, sn embargo, no necesito ayuda, las emociones me desbordan, me rebalsan. ¿Cómo no? ¡Es mi primer hijo!

sábado, 5 de diciembre de 2015

Alejandro

Uno nunca está preparado para recibir a su primer hijo. En nuestro caso lo fuimos postergando esperando las circunstancias perfectas que, por supuesto, nunca llegaron. En fin, allá por marzo decidimos buscarlo y el universo estuvo de acuerdo: para nuestro aniversario de casados, primero sospechamos y luego, tuvimos la certeza de que venía en camino nuestro primer hijo.

viernes, 19 de julio de 2013

El tipo sabe...



El tipo sabe que la vida es corta, que el tiempo se consume. Sabe que su huesos no son fuertes, que sus rodillas no toleran demasiado esfuerzo, que sus caderas se adelgazan cada día. Sabe también que su vista mengua, como también mengua su peso...

martes, 26 de marzo de 2013

Crisis de(s)pareja

Mi relación con la literatura últimamente es conflictiva. Como en todo romance ocurre, de vez en vez aparece una crisis. Esta crisis, sin embargo, es unilateral. A las letras les da igual que yo las lea o las escriba, las ordene o las desordene. En cambio, yo me siento vil por dejarlas ahí abandonadas, esperando que mi pereza se canse de entretenerme y, al fin, me permita sentarme a poner por escrito todo lo que hay en mi cabeza: la ya famosa novela que intento, cuya concreción resulta asintótica; varios cuentos que aún no son más que un título y algunos personajes con o sin nombre; algún que otro ensayo...

jueves, 21 de febrero de 2013

El colombiano

Uno se acostumbra muy rápido al auto. De repente, un descuido, una banquina y dos volantazos son los artífices de un vuelco que te deja a pie otra vez. Si, ya sé: lo importante es que Erica y yo estamos bien. Lo sé y agradezco a quien corresponda por ello.
El tema es que uno se queda sin auto y vuelve a enfrentarse a las delicias del transporte público; vuelve a los bondis, los trenes, los subtes. Algún que otro taxi.
Podría contar cuatro anécdotas, una de cada transporte, ocurridas en estos días. El tachero que maneja como un criminal y te lleva cual si estuviese corriendo el TC2000, el tren que está demasiado cargado y no puede seguir andando justo cuando venís desde retiro con el bolso y la conservadora que habías mandado por encomienda porque ya no tenías auto en que llevarlos...

martes, 8 de enero de 2013

¿Cosas que pasan?

Desde hace varios días vengo, otra vez, tejiendo en mi cabeza la trama de una novela que empecé a escribir hace casi tres años. La escritura va muy lenta porque, en general, no tengo ni el tiempo ni el lugar y porque mi trabajo de ingeniero, a veces, me produce un cansancio mental que me impide realizar cualquier otra actividad intelectual.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Vita non est inertiae

Cualquier costo es bajo cuando el resultado es cumplir un sueño, aunque ese sueño después se revele como decepcionante. Habrás aprendido y disfrutado y aprendido de nuevo en el salto dado, en el camino, y habrás fabricado nuevos sueños que te propongan nuevos saltos. Esa es la vida. Permanente cambio... lo estático, lo inerte... es un desperdicio del poco tiempo que duramos.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Saltar sin red

De repente comprendo que lo que intento es un salto de alto riesgo y que no es normal que yo intente este tipo de cosas y que lo que hasta ayer era una decisión tomada luego de pensar un poco me hace temblar las rodillas y retirar la adrenalina y por lo tanto me deprime y la depresión me da miedo

El miedo a cambiar es un miedo idiota aunque digan que el miedo no es zonzo yo siento que es una estupidez tener miedo de hacer algo para estar mejor pero como eso implica abandonar la comodidad y la seguridad simple y llana a la que uno estaba tan acostumbrado parece que el costo del salto puede ser altísimo

El problema es siempre pensar en los pros y contras y en lo que se gana y en lo que se pierde y en asignarles pesos desproporcionados a cosas que no lo tienen realmente si lo que importa es que el alma cante y para eso no se necesitan papeles enmarcados en las paredes ni fórmulas matemáticas

Saltar al vacío sin pensarlo dos veces ni siquiera una vez sino saltar de una buena vez aunque no haya red ni nada abajo solo el otro lado a donde saltando por ahí se alcanza un poquito de felicidad

Saltaré

¿Seré capaz?

miércoles, 4 de julio de 2012

Poema número tres: a merced de la lluvia

la maravilla no es tal
cuando se la examina un poco
pronto se deducen sus flaquezas

esta alegría habitante mia
hasta hoy maravilla
milagro de resurrección
se ha quebrado por lo fino

gris niebla afuera y adentro
apuradas gotas que caen
frío aire que llena mis pulmones

se enfría el alma
se moja la llama
se apaga
me apago
lloro

otra vez